Necesitaba sacarlo
Este fin de semana estuvo lleno de muchas muertes, mucha gente que a pesar de que no eran alguién importante en mi vida, conocí, platiqué, reí y sobre todo la mayoría me conocía desde que yo era un niño, algunos de ellos eran parte de mi familia, muy lejana, pero no dejaban de ser familia, otros eran simplemente familia de amigos.
Ayer domingo a las 8:44 de la mañana recibí la llamada de un gran amigo diciéndome que harían una misa por el hecho de que hace un semana nos había dejado su abuelo, lo noté frío, talvez le pasó como a mi, al principio no se siente, el problema es cuando ese vacío se empiesa a tomar de nuestros recuerdos, cuando llegas a ver la silla donde solía recostarse por las tardes, leer le periódico o simplemente estar ahí, ocupando un espacio, o talvez me equivoque y simplemente por la edad de su abuelo era algo que estaban esperando, no quiero decir que lo desearan, pero ya sabían que la muerte estaba muy cerca.
Al saber la noticia comenté a mi padre de esto, mi papá es buen amigo de uno de los hijos del fallecido, como era de esperarse fuimos a la misa, pero mi padre tuvo que salir antes por el hecho de que la prima de mi abuela también había muerto, una señora que vivía sola en una pequeña casa que le construimos en uno de los terrenos que tenemos cerca de nuestra casa de campo, su familia la dejó ahí, jamás la iban a ver, una vida solitaria, nadie sabía si comía, como vivía, nadie mostraba preocupación por ella.
La cosa es que estando en la misa, empecé a recordar muchas cosas, como por ejemplo que yo siempre iba a la iglesia con mi abuelo, que bailaba cuando el coro chafa hacía los cánticos, que yo creía en las palabras del padre y que antes de acostarme solía agradecer por la vida.
Ahora no lo hago, realmente no creo que seamos escuchados del todo, o talvez la falta de sentimientos, fe y necesidad por agradecer algo ha desaparecido, no se, la cosa es que recordé a mi abuelo, esa persona que amé, con la que hice sueños, diseñé naves espaciales, fui a la luna, al fondo del mar, fui capitán, a esa persona que despertaba todos los domingos para que me llevara al parque, pero lo peor, aquella persona a la que desde que murió jamás le he llevado flores, no recuerdo su cumpleaños y sobre todo, no suelo mencionar.
Después de este domingo todo cambió, al ver a mi amigo tan frío me vi reflejado en el, y no, ahora estoy en ese momento en que me siento triste y vacío, en ese momento donde recordar es lo único que me queda y sobre todo, recordar a esa persona que la que fui tan feliz, mi abuelo.

NeVaEh dijo
Nunca has pensado que ahora es el momento para llevarle esas flores a tu amado abuelo? O el momento de recordarle más sin pensar que ha fallecido? simplemente, ya le verás en algún otro momento.
La muerte es ley de vida...
Siento lo de todas las muertes.
Un saludo!
12 Junio 2006 | 08:37 PM